21 abril 2008

Reconocimiento

Me cuesta decir esto pero, tengo que reconocer que eres... especial. Sí, quizás sea ése el mejor calificativo para definirte.
Me has visto reír y, también me has visto llorar. Me has visto sobrio y, también cuando estaba ebrio. Me has visto fracasar, equivocarme, una y otra vez, y también me has visto triunfar. Me has visto en los buenos momentos y en los que estaba un poco perjudicado.
Y es que me escuchas. Y además me comprendes y nunca, nunca jamás te he oído decirme ningún reproche. No sabes como me reconforta esa sensación de tenerte a mi lado. Y cuando no estás, te echo de menos. Hay días en los que no te imaginas cuánto te extraño, aunque no te lo diga.
Cada vez que te necesito estás ahí, y a pesar de todo, no me fallas nunca. Y es que yo, alguna vez, aunque no te lo haya dicho (pero estoy seguro que ya te lo has imaginado), te he traicionado con otras. Porque no estamos juntos todas las noches, eso es obvio, y algunas noches... en las que no estabas... y ya sabes, el deseo... me sentí atraído y por más que lo intenté, no pude, no pude evitarlo.
Aunque pienses, con toda la razón, que soy un..., lo reconozco, la “carne es débil” y... te fallé. También es cierto que no te juré fidelidad eterna, nunca te dije que mi cuerpo sería sólo para ti. Y no pretendo con esto justificarme.

Y tampoco yo te pedí a ti que tú me fueras fiel. De hecho, alguna vez me has compartido con alguna mujer, y yo no me he quejado, no te he dicho nada. Y tú te has dejado hacer, te has dejado llevar, te has dejado... usar. Vale, puede que suene un poco fuerte, pero es la verdad, alguna mujer que otra, ha venido a casa, se ha desnudado y se ha metido en la cama contigo.
Así que, por ese lado, yo diría que estamos... empatados.

Pero hoy, reflexionando, me he dado cuenta que tú, me das más a mí que yo a ti. Soy un egoísta, lo admito. A veces voy por la vida sin darme cuenta de las cosas buenas que están a mi alrededor y no las valoro adecuadamente.

Hace tiempo ya, una mujer que llegó a mi vida, y que me conquistó desde el primer instante en que la conocí, me lo dijo, me dijo que en ocasiones no sabemos valorar las oportunidades, no sabemos darnos cuenta de las cosas buenas que están a nuestro alrededor hasta que las perdemos. Y así fue, la perdí. Y cuando me di cuenta ya era demasiado tarde.

Esta tarde, conduciendo entre la llovizna y la espesa niebla, venía pensando en ti. Te echaba de menos, quería estar contigo, quería abrazarte y quedarme pegadito a ti, durante mucho, mucho tiempo.

Y lo voy a decir públicamente: te quiero.

Sí, yo, el que suscribe, quiero muchísimo a mi almohada.

Ya está, ya lo he dicho.

20 abril 2008

Dardos

Te lo debía (Trotamundos Perdidos) y es que no sé por dónde empezar. Realmente me gustan muchos blogs, muchos más de los que tengo en la lista de links. Por cierto, esto me recuerda que he de actualizarla.
Hace 4 o 5 años apenas había blogs, hoy hay millones de ellos. Por eso, si me pides una lista de aquellos que más me gustan te diría que esa lista sería bastante larga. Y si tuviera que ordenarlos te diría que cada blog es diferente, distinto, quizás por eso me guste. Así que, ¿cómo voy a poder comparar unos con otros y decirte cuáles me gustan más que otros?.

13 abril 2008

Ausencias

Unas vacaciones, un resfriado que se complica y que me mantiene postrado una semana en la cama, al final es mucho tiempo, 1440 minutos o lo que es lo mismo, 24 horas al día para pensar, para reflexionar.
Muchos recuerdos, algunos muy buenos, otros no tanto. Y es que ya son muchas las ausencias que llevo acumuladas.
Pones esto a un lado de la balanza y aquello al otro lado. ¿Equilibrio?, mmmmm... no siempre. Me gustaría cambiar algunas cosas pero ya no se puede, son pasado. La única alternativa es vivir el presente mirando hacia el futuro, sin que la mirada vaya más allá del horizonte.
En estos días me sentí frágil. Es como la sensación que tengo cada vez que paso sobre ese puente, una sensación de que se va a venir abajo justo cuando lo estoy atravesando.