Hay momentos en los que no sé si vienes o si vas. Si estás aquí o si te has ido. Si vas en la misma dirección que yo o en sentido opuesto. Si te quedaste o si te fuiste.Tampoco sé si soy yo el que va hacia delante o hacia atrás. Y la vida es así, como una noria, unas veces arriba y otras abajo.
En mi caso, me siento como en una montaña rusa, no sólo arriba y abajo sino también hacia un lado y hacia otro. Pese al vértigo, al mareo que me produce, me encuentro a gusto. No sé si porque me he acostumbrado a esos vaivenes o porque realmente me han gustado siempre.

