No sé por qué pero, en ocasiones, intuyo cuando va a sucederme algo. Es como si flotase en el aire. Y ahora me siento así, percibiendo que algo va a cambiar. Y siento que será pronto, quizás antes de lo que me imagine. Una parte de mí dice que es mejor esperar pero la otra parte desea que suceda cuanto antes. ¿Será por aquello de que estoy un poco loco y un poco cuerdo?
Me tengo que marchar unos días fuera, un poquito lejos. No, no es que me vaya a ese refugio donde me gusta estar de vez en cuando, reponiendo mis energías. Ya quisiera, ya. Pero no, en esta ocasión me tengo que ir un poco más allá, a tierras de bárbaros, por donde nunca he pisado antes. Este tipo de viajes que son un poco a la aventura, por tierras desconocidas, con gente desconocida y con una agenda apretadísima me producen cierto stress, más que nada porque me gusta tenerlo todo controlado, especialmente cuando voy con el tiempo ajustadísimo. Y es que no me gusta que a pocas horas del inicio del viaje aún no me hayan organizado algunos transfers, visitas,... Ese tipo de caos no va conmigo.
Coger un avión aquí, bajarse para coger otro inmediatamente, luego un tren, después un coche,... sólo me falta que me hubiesen puesto también una bicicleta. En fin, espero que el esfuerzo merezca la pena.
Y me voy pensando en aquello que me dijiste, en que si hablaba en serio, en que a veces te costaba discernir donde terminaba la ficción y comenzaba la realidad. ¿Creías que era un juego? Pues ya ves que no, que es cierto, que es real. Y te comprendo porque, en ocasiones, yo también he tenido mis dudas sobre lo que dices. Y ahora me gustaría estar dentro de tu cabecita para saber qué es lo que piensas. A veces lo intuyo y creo que mis intuiciones son ciertas. Pero prefiero que me lo digas tú.
Me tengo que marchar unos días fuera, un poquito lejos. No, no es que me vaya a ese refugio donde me gusta estar de vez en cuando, reponiendo mis energías. Ya quisiera, ya. Pero no, en esta ocasión me tengo que ir un poco más allá, a tierras de bárbaros, por donde nunca he pisado antes. Este tipo de viajes que son un poco a la aventura, por tierras desconocidas, con gente desconocida y con una agenda apretadísima me producen cierto stress, más que nada porque me gusta tenerlo todo controlado, especialmente cuando voy con el tiempo ajustadísimo. Y es que no me gusta que a pocas horas del inicio del viaje aún no me hayan organizado algunos transfers, visitas,... Ese tipo de caos no va conmigo.
Coger un avión aquí, bajarse para coger otro inmediatamente, luego un tren, después un coche,... sólo me falta que me hubiesen puesto también una bicicleta. En fin, espero que el esfuerzo merezca la pena.
Y me voy pensando en aquello que me dijiste, en que si hablaba en serio, en que a veces te costaba discernir donde terminaba la ficción y comenzaba la realidad. ¿Creías que era un juego? Pues ya ves que no, que es cierto, que es real. Y te comprendo porque, en ocasiones, yo también he tenido mis dudas sobre lo que dices. Y ahora me gustaría estar dentro de tu cabecita para saber qué es lo que piensas. A veces lo intuyo y creo que mis intuiciones son ciertas. Pero prefiero que me lo digas tú.
Espero regresar pronto, dentro de unos días, sano y salvo, y sin que me hayan perdido o dejado olvidado en alguna estación o aeropuerto, como si fuese una vieja maleta.



