Como dice la canción, todo aquello que no tiembla es que no está vivo.Y como si se tratara de una carretera sin fin, pasan los minutos y cada minuto que pasa yo sigo aquí.
Lo importante no es vivir, sino disfrutar viviendo, haciendo lo que te apetezca a cada instante.
Ya hace... no quiero rebuscar hacia atrás pero bastante, bastante tiempo desde que comencé a escribir por aquí. Unas veces más frecuentemente y otras menos. A ratos más, y a ratos menos.
Todo comenzó como un juego, pero es que la vida es eso, un juego. Unas veces se gana y otras no. Y en ocasiones, cuando llevas ventaja, el morbo del riesgo, de la posibilidad de perder, te hace jugártela y sentir la adrenalina fluir por las venas.
Hoy sigo aquí y mañana espero que también. No lo puedo prometer. Lo que sí que prometo es que intentaré seguir siendo como soy, no dejar que nada ni nadie me cambie. Y seguiré intentando ver el vaso medio lleno. O como digo yo, tú ¿qué ves, un atardecer, un ocaso, o un amanecer, el inicio de un nuevo día?
