Hace unos días ha saltado una noticia a los medios, una noticia que algunos la han considerado todo un escándalo. Y sino, he aquí el titular “La fiesta ‘sexual’ de unas maestras en un autobús escolar escandaliza a xxxxx”.Yo diría que fue una orgía. ¿Tiene eso algo de malo? Es más, ¿cuántos no han envidiado al conductor y único hombre del autobús? A mí esto me ha hecho reflexionar. Tanto que hasta creo que me equivoqué de profesión. Mira que ha habido veces que he pensado en los fontaneros, y lo que les he envidiado por el consabido tópico, pero no, nooooooo, desde ayer... conductor de autobuses, eso, eso es lo que tenía haber elegido como profesión. ¿Estaré a tiempo?
Para mí un escándalo es que, en el siglo XXI aún haya personas que se mueran de hambre y sed, que existan mujeres asesinadas o maltratadas por sus parejas o ex parejas, menores explotados sexualmente, niños esclavizados en países tercermundistas por compañías del ‘mundo avanzado’, personas sin hogar que se mueren de frío, pobres cada vez más pobres (atención!, no quiero decir que los ricos no puedan ser más ricos, nooooo, no se trata de quitarles a unos para darles a otros, no, así no se resuelve el problema. Se trata de darles oportunidades a aquellos que no tienen para que puedan salir de esa miseria por sus propios medios).
Y todo esto entre seres de la misma especie. Porque también podríamos hablar de la crueldad con los animales, de la contaminación de este mundo, contaminación que dejaremos como legado a futuras generaciones, de....
Y no sigo, porque la lista de escándalos, atrocidades, barbaridades,... sería muy, muy extensa.
Y no sigo, porque la lista de escándalos, atrocidades, barbaridades,... sería muy, muy extensa.
Así pues, señores comunicadores, en lugar de intentar exacerbar al personal con determinadas noticias, de las que a much@s nos gustaría ser protagonistas, y antes de que me digas que no, piénsalo ;) dos veces, pónganse Uds. en su papel de comunicadores, ejerzan su poder mediático y convenzan al personal de que no estamos haciendo bien nuestro rol de seres ‘humanos’.


