07 septiembre 2008

y si fuera el Paraíso?

Verdes, azules, amarillos, ocres,… una delicia para la vista. Dulces, salados, ácidos, picantes,… un gusto para los sentidos. Y ¿si fuera el Paraíso?

Ahí sobre la arena, los cuerpos tumbados, tostándose al calor del sol.

Una suave brisa te envuelve recorriendo todo tu cuerpo de arriba abajo.
Sientes unos dedos que te acarician la piel, suavemente, mientras deslizan la crema que te protege y te humedece. Un escalofrío que no puedes esconder brota de tu interior. Los párpados se te hacen más pesados o quizás sea que no quieras ver por dónde van a volver a deslizarse, quizás prefieras la sorpresa de sentir cómo, súbitamente, comienzan un suave masaje por donde menos te lo esperas, aunque lo estás deseando.

Los rayos del dios sol intentan templar tu cuerpo mientras contraes todos los poros de la piel. Un dedo recoge esas gotitas de agua que se ha condensado en el exterior del vaso y te las acerca a los labios. Necesitas refrescarte y saboreas el dedo que te las ofrece.

Sientes como si un volcán estallase dentro de ti mientras tu piel se estremece. Han vuelto a recorrer tu espalda, de arriba a abajo, deslizándose entre tus glúteos, pasando casi sin tocarte, un leve roce sobre el tanga del bikini, lo suficiente como para que un suspiro exhale de tu boca.

Como un naufrago en el desierto abres la boca, deseosa de que calmen tu sed, rogando unas gotitas de frío elemento que mitiguen el fuego. Chupas con ansia ese dedo que te las ofrece.

Unos labios resbalan sobre tu piel, besándote aquí y allá. De vez en cuando esa boca deja que un cubito de hielo sea quien te acaricie. La temperatura ha ido subiendo tan rápidamente que el hielo se funde con el calor del cuerpo rápidamente.

Te das la vuelta y ahora es una lengua, fría, la que te recorre, deteniéndose en cada rincón, en cada pliegue.

Y es que hace un rato estabas aletargada plácidamente, escuchando el ronronear de las olas, y a mí me apetecía despertarte.

06 septiembre 2008

Moderación

Me preguntan que por qué modero los comentarios. Pues todo resultó a raíz de una serie de comentarios soeces e insultos varios por parte de Mr. Anónimo y/o Mrs. Anónima hacia mi persona y hacia otras personas.

Así pues, decidí activar la moderación de comentarios en éste y en otros blogs.

¡Qué le vamos a hacer! Hay gente para todos los gustos.

Para eso tengo mi e-mail ahí, para que quién quiera decir algo que dé la cara, ¿no?

31 agosto 2008

Renovarse o Morir

No me gustan las rutinas. En ocasiones no me queda más remedio que sobrevivir entre ellas. Por eso siempre estoy buscando algo distinto, algo diferente, algo que cambiar, para poder escaparme de esas rutinas que me ahogan. Ese es el aliciente que me mantiene vivo.

Y es que sólo percibo dos opciones, dejarme abandonar hasta que la marea me cubra como a esas rocas de la costa, o seguir luchando para permanecer a flote. Y hoy por hoy aún no ha llegado la pleamar que me derrote.

Así que aquí regreso con las pilas recién cargadas, no mucho, pero lo suficiente como para empezar a ponerme al día. Y con ese ánimo comienzo una nueva reentré.