10 septiembre 2010

Encuestas

Siempre me he preguntado qué tienen de verdad las encuestas, y hasta qué punto te puedes creer que esos resultados son las opiniones de xx personas, o son simplemente datos y cifras que alguien se ha inventado.
Y para muestra un botón.
  • El 69% de los casados y el 65% de las casadas dicen que su vida sexual mejoró al casarse.
  • ¿Fútbol o cama?. El 87% de ellos prefiere tener sexo antes que ver un partido.
  • Sólo el 0,5% de los hombres casados considera infeliz su vida matrimonial. Ellas, un 3%
  • Infidelidad. El 10% de las mujeres vive con el convencimiento de que su marido le ha sido infiel.
  • El 45% de los casados y el 38% de las casadas dicen que sus relaciones sexuales son rutinarias.
  • El 82% de los hombres y el 79% de las mujeres nunca ha usado juguetes sexuales.
  • Duración. Sólo el 11% de ellas confiesa que el acto dura menos de 15 minutos.
  • Más del 70% de los encuestados considera que sus relaciones son románticas.
  • Un 10% de ellos afirma que su actividad sexual ha aumentado con la llegada de hijos
  • Compras o sexo. El 29% de las mujeres prefiere una intensa tarde de compras antes que tener sexo.
  • Casi la mitad de las mujeres casadas considera que serían felices sin sexo.
  • Duración. Sólo un 3% de los hombres le dedican al acto más de 60 minutos
Datos publicados hace un tiempo, no mucho, en un diario de tirada nacional.
Hay algún dato que si obtenemos el valor inverso es para... echarse a temblar. Ejemplo: El 87% de los hombres prefiere tener sexo antes que ver un partido de futbol. Eso significa que un 13% de los hombres prefiere el futbol antes que... No lo entenderé jamás, que me lo expliquen. ¿se puede llegar al orgasmo viendo un partido de futbol? Pues lo que me estoy perdiendo porque no me gusta el futbol, jajajajaja.

07 septiembre 2010

R.I.P.

Ayer se fue y ya no volverá nunca más. Tenía tan sólo 19 años. A la salida de una curva, gas a fondo, pisó uno de los pianos, derrapó y se fue al suelo como tantas otras veces pero esta vez no, esta vez no le pudieron esquivar y no sobrevivió. Ayer falleció un gran piloto de Moto 2. Era grande, no sólo como piloto, sino también como persona.

Cuando sucede algo así, recuerdas aquellos otros que también se fueron, muchos en circunstancias similares. En accidentes tontos, en los que de no haber habido un coche que se cruzó en el momento más inoportuno, o aquel hombre que salió de su casa, ya de noche, a tirar la basura y cruzó la carretera sin mirar, justo cuando el hermano de un buen amigo pasaba con su moto y no le pudo esquivar. Allí quedaron los dos. O también una buena amiga de B. quién me contaba este sábado que una de sus mejores amigas se fue en plena adolescencia, cuando se les cruzó aquel coche y ella y su novio se cayeron, con tan mala fortuna que a él no le pasó nada y ella ya no se levantó.

Y es que tenía que estar prohibido que alguien fallezca con 15, o 19 o 25 o… años.

Son momentos de melancolía, de recuerdo de aquellos que se fueron, cuando te enteras de noticias similares. Pero no por ello dejaremos de seguir disfrutando del olor a gasolina, a aceite, a goma quemada, del rugido del motor cuando le das gas a fondo.

¿Qué sentido tendría la vida sino hiciéramos lo que nos gusta, lo que nos hace disfrutar?

En días así, como hoy, en esos momentos de recuerdos, es cuando más pienso en lo frágil que es la vida, lo que nos la complicamos a veces, y la incertidumbre de saber si mañana estaremos aquí o no. Por eso, sólo por eso, me siento afortunado de haber vivido un día más, de haber disfrutado como un loko, aunque fuesen cosas tan sencillas como aprovechar un viaje de trabajo para acercarme a una playa a contemplar el mar.

Mañana, mañana será otro día. O eso espero.

22 agosto 2010

Mientras dormías

Anoche, mientras dormías, como dice la canción, esa canción que nadie conoce, me hubiera gustado colarme en tu habitación.

Me hubiera gustado colarme en tu habitación, observarte ahí dormida, y desearte al oído que tuvieses los más felices sueños.

Me hubiera gustado llevarte dormida a ese lugar que tanto deseas, y que hoy, al despertar te encontrases allí.

Me hubiera gustado colarme en tu habitación mientras dormías para susurrarte que, cuando abras esos ojos oceánicos me gustaría verlos llenos de alegría, sin ninguna melancolía.

Me hubiera gustado decirte lo que ya sabías, que el destino es caprichoso, a veces duro sin piedad, pero también, que algún día te compensará por todos los momentos que has pasado. Y es que has tenido que recorrer muchas millas, más rápido que los demás, y no ha sido tu elección, no tenías ya otra salida.

Me hubiera gustado colarme en tu habitación para decirte que algún día llegarás hasta el sol, y volverás a ser como siempre quisiste imaginar y, entonces, nada, nada volverá a ser como hoy.


Ideas de un loco y su almohada a la luz de la luna, un loco que desea que los tuyos sean felices para que tú también lo seas