06 mayo 2007

Si me lo cuentan...

Si me lo cuentan no me lo creo. Hace sólo tres o cuatro días y mira con lo que me encuentro. Con casi veinte centímetros de nieve. Un paisaje invernal fuera de toda lógica y sentido para esta época del año. Pero es que hay tantas y tantas cosas sin lógica ni sentido alguno que una más...
Me encanta el sol, el mar, pero también las montañas nevadas. Me gusta perderme por un sitio de esos y, del mismo modo que me quedo contemplando las olas del mar durante horas, soy capaz de salir del camino trazado y perderme sin rumbo, sin ruta alguna. Sólo para pensar, contemplar, respirar y coger un poco de fuerzas para seguir adelante. Y, curiosamente fuí a salirme de la carretera justo por donde había un camino con un cartel avisando "No pase, Usted y su vehículo podrían quedar atrapados en el interior". Pues basta que quieran prohibirme algo para que más me sienta atraído. Y no, no me perdí. Ni tampoco me quedé atrapado. Me gusta el riesgo, el peligro, lo prohibido,... pero siempre que lo puedo controlar.
Recorrí, no sé cuanto, no mucho, y allí en medio de la nada, después de parar el motor, se escuchaba un silencio absoluto. Era como si el mundo se hubiera detenido. Ni un pájaro, ni un grillo ni... nada. Es una sensación extraña sobre todo cuando estás tan acostumbrado a ese ruido urbanita de motores, radios, tvs, gente gritando,... todos de aquí para allá sin estarse quietos ni un momento. Y yo, por más que me esforzaba por intentar escuchar algo, nada, como si me hubiera quedado sordo absolutamente. Ni siquiera la más mínima brisa de aire que pudiera mover algunas hojas y escuchar así algún sonido. Nada, no se escuchaba nada, ni siquiera oía mi respiración. Allí estuve bastante tiempo, sintiéndome como una parte más de aquella nada, inmóvil, intentando fundirme con aquel vacío.
Regresé por el mismo camino y cuando llegué a la carretera me fijé en ella, una recta y, al final... una curva. Y la vida es así, a veces vas en una recta, sin fijarte, sólo mirando al frente, sin darte cuenta de nada más y, de repente, te encuentras con una curva que te hace cambiar, que te hace ver las cosas desde otra perspectiva, una curva que te invita a realizar un giro inesperado a tu vida. Y después de esa curva quizás haya unas cuantas más, pero también habrá rectas, también habrá buenos momentos en los que dejarse llevar será todo un placer y casi sin esfuerzo. Ahora voy a seguir adelante y a pasar esa curva cuanto antes para ver qué es lo que me encuentro después.
Esto del cambio climático me va a acabar de volver loco completamente.

16 comentarios:

Lhuna dijo...

Y también están los atajos donde escaparse, te saltas alguna que otra curva.

O las sendas que salen a los lados de tu camino, y que te hacen ir más o menos en paralelo, pero teniendo debajo de tus pies arena, plantas, animales, miles de cosas que descubrir, distintas al asfalto de la carretera.


Y el cambio climático… no te lo creas, es todo mentira, llevamos inmersos en cambios climáticos desde que el mundo es mundo, simplemente le han dado un nombre y propaganda.

Un beso.

Anónimo dijo...

La vida está llena de esos momentos, en los cuales tan sólo estamos nosotros y el camino a recorrer. Deberiamos parar más a menudo en esos lugares, para echar un vistazo a esa carretera.

Nesos desde el agua

Lara dijo...

Tomes curvas o rectas seguro que llegas a buen puerto. Con tu actitud ante las pequeñas cosas de la vida, sólo pueden esperarte cosas buenas.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Me encanta coger el coche y conducir, sin más, especialmente por carreteruchas deesas que no se sabe a donde llevan pero que discurren por hermosos valles, o pegaítas a la costa ... eso es paz.

Me gustan las curvas conduciendo, más que en la vida, la verdad sea dicha, pero me gustan.

AHora bien, si estoy ansiosa esperando pasarla suele ser porque detrás me espera algo bueno. Espero que sea tu caso.

(Me da que no tiene mucho que ver con el cambio climantico que es cuestión de carácter ;))
Un abrazo.

Etèria dijo...

Me gusta eso de seguir a delante y pasar esa curva. No lo dudes lo que aun no ves es una recta estupenda seguro.

Un beso.

Churra dijo...

Me acuerdo de ese anuncio de BMW ¿te gusta conducir ?.....si,todas las restas y todas las curvas .
Besos

Simplemente Maria dijo...

Y si no fuese por esos momentos que nos sorprenden! que rompen con la monotonía y la rutina... esas pequeñas cosas que hacen de cada día algo único, especial...
Si no fuese porque nos gusta el riesgo... porque nos revelamos contra las prohibiciones, las limitaciones y avanzamos sin miedo... cuantas emociones nos perderíamos!
Y si no fuera por las curvas, los baches, los cruces de caminos y todos esos detalles que se interponen en nuestra vida… que encanto tendrían conducir?
Seguro que no te gustan las curvas? ;p

Anónimo dijo...

A mi ya me tienes loca.

Anónimo dijo...

hay que aprender a disfrutar de las curvas, sino las rectas pueden resultar aburridísimas!!!!!!!!!

Me encanta que te veas fuerte para doblar esas curvas difíciles, la mirada al frente, pero mirando de reojo lo que pase por tu lado!!!!!!!!


un beso desde mi caja.
pandora.

venus dijo...

Mmmmmmmmmm disfruta al máximo de estos cambios climáticos... Porque si te los cuentan no te lo crees.

Besosssssssssssss

Anónimo dijo...

Bendita locura...
Eres mi loco.
Besos y besos

Unknown dijo...

Si me lo preguntas, mi invierno duró demasido tiempo y estuvo más frío de lo anticipado. Ahora con días más cálidos se calienta también mi alma. Un abrazo.

Mercè dijo...

Rebelde con causa...así ères...cruzando los limites...y provocando a los elementos...

Un gran beso...

Verga q ladilla dijo...

mmm me hiciste recordar muchas cosas... pero es verdad, las curvas cambian tu vida para bien o para mal, lastima ke casi nunca le prestamos atencion a los avisos de prevencion antes de llegar a la "Y" del camino... bsos bba

Karlos dijo...

LHUNA: Me gustan los atajos para llegar antes a dónde quiero ;)

ALBA Y ALVARO: Sí, una parada a tiempo nunca es una pérdida de tiempo.

LARA: Guapa!!!

GLAUKA: Me encanta esa paz... Un beso reparador para ese bracito.

BELITA: Seguro, seguro que detrás de cada curva hay una recta. Y no sé por qué me parece que me voy a encontrar una recta espectacular ;)

CHURRA: Me encanta conducir y es que conduciendo... ;) (ya escribí un post sobre lo mucho que me gusta conducir ;)

SIMPLEMENTE MARIA: ¿he dicho yo que no me gustan las curvas? uyssssssss que mal me explico. Todo lo contrario, me encantan las curvas, sobre todo esas curvas y esos montes... ;)

KARMA: Que va mujer, aquí el único un tanto loco soy yo

PANDORA: Eso sí, la mirada siempre preparada para no perder detalle, no vaya a ser que... ;)

VENUS: Sí, si me lo cuentan... jamás me lo creería

CALMA: Tú si que eres una locura de mujer.

TANGINIKA-SIMONE: Me alegro que se caliente tu alma.

HECHICERA: Ya me gustaría, ya, ser un rebelde sin causa.

EUGENIA: Bienvenida y ya sabes... atención a las "Y" del camino

Angel y Demonio dijo...

Pues como habrás leído, yo estoy en la fase curva del asunto, y pensando que aunque vengan rectas después, también habrán curvas otra vez. Y bueno, eso.

Me hizo gracia lo de meterse donde dice "no entrar", el amor por el riesgo controlado también es así en mi. XD

Saludos!

Gracias por tu visita.